Portada » Precisión técnica y arraigo local se funden en la primera vivienda Passivhaus de Priego de Córdoba
Interior de la vivienda Passivhaus de Priego

Diseñada por el arquitecto Liam Kellehar, integra ventanas de altas prestaciones fabricadas por Torinco, clave para alcanzar el estándar Passivhaus.

En un momento en el que la arquitectura residencial explora nuevas formas deintegrar sostenibilidad, confort y contexto, el arquitecto británico Liam Kellehar ha llevado a cabo en Priego de Córdoba la construcción de su propia vivienda bajo criterios Passivhaus dentro de un entorno urbano tradicional del sur de España.

El proyecto parte de la voluntad de normalizar el estándar pasivo, trasladando sus exigencias técnicas a una vivienda de 100 m² distribuidos en dos plantas y plenamente integrada en la arquitectura local.

“Uno de los objetivos era demostrar que este estándar no es exclusivo de viviendas aisladas o de alto presupuesto, sino que puede formar parte del tejido urbano habitual”, afirma Kellehar.

Estrategia pasiva en clima mediterráneo de interior

A 600 metros de altitud, en un contexto climático que combina inviernos fríos con veranos calurosos, la vivienda articula su comportamiento energético a partir deuna estrategia bioclimática rigurosa.

La orientación, la protección solar y la compacidad del volumen se combinan con una envolvente altamente aislada, en la que destaca la continuidad del aislamiento y la eliminación sistemática de puentes térmicos.

La hermeticidad del conjunto, junto con un sistema de ventilación mecánica con recuperación de calor, permite mantener condiciones interiores estables —entorno a 21 °C en invierno y 25 °C en verano— con un consumo energético mínimo.

A estas estrategias se suman elementos de tradición local reinterpretados, como el patio interior, concebido como regulador térmico y espacio intermedio que mejora la calidad ambiental del conjunto.

Carpintería de altas prestaciones: precisión en diseño e instalación

En el estándar Passivhaus, la ventana deja de ser un elemento puntual para convertirse en una pieza crítica de la envolvente térmica. Para este proyecto, Kellehar ha trabajado con Torinco, especialista en carpintería de madera, incorporando el sistema Eurotorr 92 Passive House, una solución certificada que responde a las exigencias de aislamiento, estanqueidad y control de condensaciones propias de este estándar.

El uso de este modelo, realizado en madera de pino laminado barnizado, permite resolver simultáneamente criterios estructurales —necesarios para integrar grandes superficies acristaladas— y cualidades sensoriales vinculadas al confort interior.

“La elección no fue solo por el producto, sino por la capacidad de acompañamiento técnico, ya que Torinco tiene amplia experiencia en proyectos de este tipo. Su equipo entró en una fase muy temprana, contribuyendo al diseño de toda la barrera hermética de la envolvente. Ha sido un valioso consultor especializado”,explica el arquitecto.

Integración de sistemas tradicionales en una envolvente avanzada

Uno de los aspectos más singulares del proyecto ha sido la adaptación de elementos tradicionales, como las persianas enrollables, a una envolvente altamente eficiente. Para ello, se han desarrollado soluciones específicas que permiten su integración sin comprometer la continuidad del aislamiento ni la hermeticidad.

En este caso, Torinco ha incorporado paneles de madera aislados en los dinteles, que actúan como cajones de persiana optimizados, evitando pérdidas energéticas y manteniendo la coherencia formal del conjunto.

Un caso de estudio replicable

Actualmente en proceso de certificación, la vivienda de Priego de Córdoba se posiciona como un ejemplo relevante de aplicación del estándar Passivhaus en contextos urbanos tradicionales del sur de Europa.

Un proyecto que, desde la escala doméstica, evidencia cómo la arquitectura puede avanzar hacia modelos más eficientes sin renunciar a su relación con el contexto, la tradición y la experiencia espacial.

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